"Los morenos también tenemos sueños"
- El Rostro NegadoMX

- 1 mar 2021
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Estephany Martínez Hernández
Hola, mi nombre es Estephany Hernández, tengo 28 años, nací en la Ciudad de México, mis padres también nacieron en la Ciudad, pero mi abuelo paterno nació en una pequeña comunidad rural que se llama Huandacareo en Michoacán, así que tengo raíces y rasgos indígenas mexicanos.
Les comparto un poco de mi experiencia y de lo que yo pienso del racismo.
Creo que el primer acercamiento que yo recuerde que tuve con el racismo fue en el kínder, para escoger a la reina de la primavera. La maestra había hecho una votación, a mí en realidad no me interesaba eso, pero la mayoría voto por mí y al final la maestra decidió escoger a la niña güerita del salón.
Algo que recuerdo de mi infancia también, era siempre buscar muñecas que se parecieran lo mayor posible a mí, porque en mi lógica, si se supone que juegas a que son tus hijas, pues se tendrían que parecer a uno, pero nunca encontraba. Siempre me pregunté porqué no había nadie como yo en las muñecas, hasta que encontré a una cabash pash morenita y era la que traía a todos lados.
No me parece justo que a las y los morenos se nos ha impuesto la imagen de lo feo, de la maldad, de lo inferior, de lo negativo, de lo sucio, de lo sumiso, violento, ignorante, de poco valor y lo peor es que muchas veces nosotros nos lo hemos creído.
Y sí, creo que tenemos que crecer y evolucionar pero eso no significa negar, o cortar nuestras raíces, al contrario, crecer a partir de nuestras raíces y nuestro origen, no a pesar de.
Decidí estudiar actuación y durante la carrera se encargaron mis maestros, amorosamente, de irme acercando y asignándome personajes que quedaban con mi perfil, aunque yo siempre sentía que era capaz de interpretar otros personajes.
Porque este trabajo se divide en perfiles, que para mí son como barreras,. Algunos perfiles son, latino internacional, aspiracional, latino mexicano, indígena, europeo, etc. Yo al principio comencé a hacer castings para latino internacional, pero nunca me quedé en algún comercial o proyectos donde solicitaban ese tipo de perfil, así que dejé de perder mi tiempo en esto. Para mi perfil (latino mexicano o indígena) casi siempre, en cuestión de publicidad, solo lo solicitan para instituciones gubernamentales, casi no hay marcas de productos para las que quieran mi perfil y en cuanto a presupuestos siempre serán mucho mayores los de marcas grandes en las que solo quieren gente blanca, que los de publicidad gubernamental, y de verdad hay mucha diferencia en los presupuestos.
La mayoría de los proyectos en los que he estado han sido para perfil indígena o perfil mexicano nativo, que le llaman, y casi todos han sido sobre violencia de género, lo cual agradezco porque me ha permitido abordar estos temas sumamente necesarios, pero no me gusta que se asocie mi perfil a que solo puedo interpretar este tipo de personajes.
Hay personas del “gremio” que nos dicen a mí y a algunos compañeros, que traemos el mercado tatuado en la cara y que solo podremos interpretar ese tipo de personajes de clase baja. Yo me he decepcionado al darme cuenta que todavía se valora más cómo te ves, que cómo trabajas. Se nos niega el trabajo solo por cómo lucimos.
Me gustaría invitar con todo el amor a los creadores, desde guionistas, directores, directores de casting, castineras, productores, televisoras a representar la verdad, a ampliar sus referentes y atreverse a romper estereotipos.
Una vez estaba en una junta para reportarme con una de las productoras del país y le preguntaron a la esposa del director que si estaban haciendo algo para incluir otro tipo de perfiles, a lo que ella respondió que sí, que se están preocupando por escribir personajes para incluir estos perfiles y al ver las series que producen me di cuenta que en efecto, están escribiendo personajes para ese tipo de perfiles, o sea, incluyen al personaje del vendedor de drogas, chaka o la sirvienta que se empodera vendiendo drogas, pero yo diría que no se trata solo de eso, sino de abrirse e incluir e integrar estos perfiles a los personajes que ya hay; permitir hacer casting a todos, ¿Por qué las productoras y creadores asumen que un moreno no puede ser empresario o no puede ser un líder o protagonista? Como si no hubiera morenos en escuelas privadas o como si no hubiera gente morena atractiva. Porque si yo les preguntara si en la vida hay personas morenas exitosas, atractivas, elegantes, con un estatus alto, inteligentes, me dirían que sí, porque sí lo hay, entonces ¿por qué para construir la ficción eso no es posible? Si se supone que la ficción es un reflejo de la realidad, no se trata de incluir estos perfiles por separado sino de integrarlos.
Creo que los creadores se tienen que hacer responsables de lo que propagan porque sí hay consecuencias. Tenemos que crear nuevos imaginarios, porque esas ideas y referentes se transmiten, se nos quedan clavados y se sigue repitiendo una y otra vez,. Tenemos que romper con eso, no solo con la cuestión de tono de piel, sino también de las diferentes complexiones REALES, preferencias sexuales, género, sexos, etc.
Tenemos que aceptar que lo que vemos en pantalla tiene una gran influencia en nosotros y en nuestros referentes de vida, hay series que las ven millones de personas en todo el mundo.
¿Qué pasaría si no existieran los perfiles en la industria mexicana? Porque en otros países ya están asumiendo, aceptando e integrando la diversidad.
Quisiera hablar también sobre lo que creemos que es bello. Yo creo que la belleza es relativa, pero tiene que ver con la verdad, y creo que la verdad es lo que realmente nos conecta. Tenemos que regresar a lo natural, a lo que realmente nos representa y con lo que nos podemos sentir identificados, no a una belleza impuesta.
También nosotros mismos tenemos que trabajar en aceptarnos, respetarnos y no dejar que nos manipulen imponiéndonos cómo deberíamos ser, cómo deberíamos vernos, cómo pensar; sentirnos orgullosos de nuestras raíces y de lo que somos.
Tenemos que impulsar la diversidad que existe en el mundo.
Plasmar la Identidad que sí representa la vida y el mundo. Los morenos también tenemos historias de éxito, de sueños, de alegrías, etc.
Y ya estamos hartos de tocar puertas y que no nos den la oportunidad solo por cómo nos vemos; no nos dejan ni siquiera mostrar nuestro trabajo en un casting y la imposibilidad frente al esfuerzo genera rabia.
Hay mucho trabajo por hacer, muchas cosas que cuestionarnos, hay muchos proyectos, que más que buscar esta verdad, buscan una complacencia desinteresada de agrado inmediato y superficial.
Siguen sin atreverse a mirar de una manera distinta, honesta, profunda, amorosa y verdadera lo bello.
Pero por otro lado celebro que hay proyectos de moda, productoras, creadores, directores que en verdad se están cuestionando, están creando y llevando nuestro perfil a realidades e imaginarios increíbles, y también que en otros países valoran mucho nuestra diversidad.

Egresada de la carrera de actuación en CasAzul Artes Escénicas Argos en 2016, durante su formación trabajó con maestros como Mariana Giménez, Viridiana Olvera, Juan Carlos Vives, Carlos Corona, Ximena Escalante, entre otros.
Como actriz profesional ha trabajado en distintos montajes entre los que destaca la obra La Chunga dirigida por Antonio Castro; el montaje Que Arda Tebas escrita por Américo del Río y dirigida por Juan José Tagle, El Asesino entre Nosotros escrita por Mauricio Jiménez con la dirección de Carlos Corona, así mismo ha actuado en cine y televisión distinguiendo el cortometraje Las Desaparecidas, ganador del Ariel 2020, dirigido por Astrid Domínguez, y La Isla de las Muñecas dirigido por Julio César Padilla para DePaul University, también participó como co-creadora y actriz en la obra para jóvenes La Pinta de Ana.



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