"Nombrarnos"
- El Rostro NegadoMX

- 29 dic 2020
- 6 min de lectura
Actualizado: 14 ene 2021
*Viridiana López
Mi nombre es Viridiana, tengo 25 años y nací en Azcapotzalco en la Ciudad de México. Soy una mujer sensible, amorosa, fuerte y un largo etc... que me compone. Me dedico a ser Actriz profesional y también empecé a trabajar estando del otro lado del set (en coproducción, investigación y procesos creativos de trabajos enfocados en el mundo de la moda), me interesa mucho también el viaje de investigación y preparación para empezar a construir una pedagogía amorosa sostenida en la autoestima del alumno a través del arte.
Tengo los ojos del color de la obsidiana, los cabellos lacios e igualmente oscuros. La piel del color del piloncillo, de la canela de Cuetzalan: MORENA, chocolate, caoba, arce. Soy bastante arraigada a mi familia, amo a mi gato y me fascina el amor.
Hice toda una reflexión sobre qué escribir en estas dos cuartillas que pueda ser también para mí un ejercicio de liberación personal, pues los últimos meses desde que empezó el confinamiento, no concibo, ni puedo crear de otra forma. Es entonces que me sorprendo recurriendo a la frase “lo personal es político”, así que sí, hoy escribo desde mi historia, mi investigación y también: MI esperanza. Sobre mi parecer y experiencia acerca de los siguientes puntos a compartir. Es por ello por lo que con anterioridad me presento, para sentir este encuentro mucho más personal, íntimo y hasta confesionario.
Ayer, dialogando con una de mis mejores amigas, le dije: “El racismo me ha afectado durante muchos años”, pero hoy YA NO ME DEFINE.
Creo que una de las partes más complejas del racismo es esa herida profunda pulsando dentro, interiorizada, como un ser invisible, inhabitado, incurrido, pero que no por ello deja de gruñir y de manifestarse como un recordatorio de rechazo y agresión hacia quienes visiblemente portamos la herencia de los rasgos, el color y la inteligencia de nuestra ancestralidad. Haber nacido del color de la tierra, puede significar dolores profundos, comentarios y una incoherente falta de representatividad o de verdadera visibilidad en medio de un mundo que enaltece de forma eurocéntrica a la vida.
A los 5 años soñaba con amanecer y tener los cabellos rubios y la piel de porcelana. A los cinco años me iba a dormir pidiendo amanecer con el cabello de algodón. ¿Por qué nací con la piel del color del café?, me preguntaba, mientras en secreto mi alma se reflejaba con aquella canción de crí crí y la niña bajo la espuma del mar.
Recuerdo que a esa misma edad una mujer llamada Simona, italiana, novia en aquel entonces de un tío muy amado, me regaló un nene, un nenuco con la piel de chocolate. Cargar a aquel nene que se asemejaba mucho más a mí, se convirtió en una metáfora en la que también podía acariciarme a mí misma. Vamos, una no ve nenes con el color moreno en la piel casi en ningún lado, basta con ir a Walt Mart o peor aún, hasta las mismísimas muñequitas Marías poseen mayormente una piel clara. Y a todo esto, ¿Yo pienso que la representatividad o falta de esta nos afecta?:
PERO POR SUPUESTO QUE SÍ Y A NIVELES RECÓNDITOS DEL INCONSCIENTE.
Creo que ya no nos parece sorpresa incurrir en que los medios audiovisuales desde hace unas décadas para acá fueron y han sido la segunda o quizá principal escuela de la vida. La publicidad se ha encargado, y me atrevo a decir que inteligentemente, de inculcarnos y representarnos el mundo a su antojo y conveniencia. Poder nombrar siquiera la experiencia de ir al centro comercial y que hasta el anuncio de leche no tenga en su portada a alguien que se parece a ti, pienso, cómo no va a afectar a una sociedad entera en la que más del 80% de su población es de piel morena.
Que en nuestro país las caras, cada anuncio, cada referente de belleza, de éxito, de pertenencia, de inteligencia, de bienestar: ESTÉ PLASMADO SOLAMENTE EN PIELES Y COMPLEXIONES BLANCAS Y CON PERFIL EUROPEO, es el síntoma de algo mucho más profundo, del génesis de la herida, de la conquista, del saqueo, de la imposición, de la guerra. Es la enfermedad de un profundo racismo que niega a la mayoría de una sociedad y enaltece desde sus atributos de consumo, explotación y desigualdad, a un sistema que dictamina y domina, plasmándose como el recordatorio que gruñe, en los medios audiovisuales.
Desde muy pequeña, seguro que sí influenciada por los medios, empecé a desarrollar un gusto por la moda, por el estilo, pero siempre sentí, quizá principalmente por no encajar del todo, que me terminaba por parecer un espacio elitista y frívolo en el que de nuevo la representación no nos incluía a todxs. Fue que, al egresar de la carrera, inspirada por agencias mexicanas que buscan representar con mayor totalidad a los mexicanos, que pensé: ¿y por qué no intentarlo?, porque no intentar construir desde otra mirada. Así es como comencé junto con Cris Prado La tía en llamas: Un espacio que poco a poco tomó la forma de ser una agencia de producción, investigación, creación y casting para proyectos de moda y arte con enfoque inclusivo.
El camino de construir a La tía en llamas, sin querer queriendo se convirtió también en un camino de profunda sanación, de nombramiento, reconocimiento y el gusto de conocer a creadorxs con el corazón en llamas por contar con profundidad, importancia personal y desde una marea creativa, quienes somos los mexicanos desde esta mirada no vista. Estar de este otro lado y permitirme crecer e insistir me ha permitido vislumbrar y experimentar más de cerca algunos de los problemas que nos limitan a construir un cambio importante en la forma de nuestra representación, pero sobre todo en el alcance de la misma.
Pienso que el racismo no se extingue simplemente con el salir o no en la portada de una revista. El racismo es una estructura que limita y oprime de forma real y concisa, es una traba en las oportunidades, es un camino más largo, es como dijo Tenoch Huerta: “Que algunos ni siquiera sueñan”.
En medio de la recurrente EXOTIZACIÓN de la mexicanidad, en un medio acaparado por personas privilegiadas, realmente lejanas a la realidad de la mayoría de los mexicanos, cómo va a ser posible que termine de hablar honestamente de una verdad mucho más compleja y completa de lo que somos como una totalidad. El racismo como estructura, niega los medios a quienes no tienen privilegios.
Porque el problema no es que no haya otros discursos. Creadorxs comprometidx, estudiosxs, talentosxs, responsables, investigadorxs, etc…, son incontables la variedad, pero aquí la cuestión sigue siendo el privilegio que otorga los recursos y el alcance a ese 1, 2, 3% de la población. La ceguera, la porno miseria en las películas queriendo contar algo que desconocen, inhabitan, in-exploran, una mirada extranjera. LA BARRERA DEL CLASISMO Y EL RACISMO QUE IMPOSIBILITAN LOS MEDIOS A LA MAYORÍA.
Pero no quiero terminar este texto de forma desalentadora, de hecho, más que nunca, el haberme permitido investigar con mi ser y mis huesos y mi voz y mis experiencias sobre todo esto, me ha permitido hallar un camino que me revela como creadora, como compañera creativa, como voz y como ternura en el camino. Un camino mucho más colaborativo que se define por el trabajo honesto, apasionado y rebelde de los que no dejan de atreverse, de @snobsolutions y sus fashion films, que son una prueba viva de que es posible una publicidad profunda, crítica y representativa con verdad. De mis amigos músicxs, actrices, actores, escritorxs, cineastas y afortunadamente un largo etc… cargados de aliento, incesantes. Hoy más que nunca creo que mis compañerxs creativos son una bandera revolucionaria y deposito mi esperanza en nuestro ímpetu de creación. Lucho día a día porque me sea y nos sea posible vivir dignamente sin dejar de crear, de crear. Y lo más importante, que el valor de las creaciones que se gestan en la honestidad e investigación no puede compararse con aquello simplista y sin argumento alguno. También me ha ayudado a reconfigurar lo que me parece importante, esencial y valioso.
Nos queda mucho camino por recorrer, por trazar, por deconstruir, por descolonizar.
Pero creo que estos espacios son también el camino, son podadores de la hierba que obstaculiza, son diálogo y voz. Creo que muchos lo estamos intentando y eso me conmueve profundamente, creo que estamos haciendo lo más que podemos. Quisiera más páginas para seguir y seguir escribiendo, pero en síntesis creo ciegamente en que desea mi corazón que sea posible construir un mundo en donde realmente QUEPAMOS TODXS, con dignidad, ternura y creación.
Y que ahí vamos.
Gracias.
*Viridiana López es una actriz egresada de Cazasul, se formó con maestros como José Caballero, Octavio Michel Grau, Alicia Martínez Sánchez creadora del “Laboratorio de la máscara”, Gabriela Cartol, entre otros. Ha participado en diversas obras de teatro; es cocreadora de “La tía en llamas”, una agencia de producción, investigación creación y casting para proyectos de moda y arte con un enfoque inclusivo. Ha impartido talleres de teatro de máscara mexicana para niñxs.




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